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Es tiempo de Navidad, es tiempo de paz…
Navidad, proviene del latín “nativitas”, que significa nacimiento. Es una de las fiestas más importantes del cristianismo donde se celebra el nacimiento de Jesús en Belén. Pero aún en aquellos que no profesen la fe cristiana, la Navidad contiene un significado especial.
La cena de Nochebuena, la noche previa a la celebración de Navidad, es una de las fiestas familiares más importante del año, ya sea una cena íntima entre pocos o una enorme fiesta familiar, requiere entonces una planificación minuciosa y detallada para que esa noche sea inolvidable.
• ¿Dónde celebrarla?
Si es en nuestro hogar, sabremos hasta cuántos invitados podemos tener, con qué elementos contamos y cuáles deberemos alquilar, en caso de elegir algún otra casa de un familiar que se ofrece deberemos chequear con la anfitriona cómo podemos ayudarla en la organización. En lo personal, la Navidad, como fiesta familiar que la considero, me gusta celebrarla en un hogar y no en un hotel o salón para fiestas. Pero sea cual sea nuestra elección, este es nuestro punto de partida.
• ¿Con quiénes?
Los invitados, es importante hacer la lista de quiénes vendrán. Para ellos tendremos en cuenta el lugar elegido y el presupuesto con el qué contamos.
Caben varias posibilidades - invitar a todos a la cena, o invitar solo a los familiares más directos a la cena de Nochebuena, y luego extender una invitación a demás familiares y amigos para un brindis a continuación de la cena. También en muchas familias, se coordinan entre las señoras y se hace una cena lluvia, donde todos colaborarán con algo para compartir. En este caso, la anfitriona deberá indicar cuál será el menú principal elegido y así se podrán distribuir, las bebidas, los bocados, el postre o los postres, etc.
Tradicionalmente en Uruguay no utilizamos el envío de invitaciones previas, lo que generalmente hacemos es contactarnos telefónicamente para realizar las coordinaciones. Si la celebración se realizará en nuestra casa, es bueno saber con tiempo quiénes vendrán y cuál opción de las anteriormente detalladas elegiremos, así tendremos tiempo suficiente para realizar las compras necesarias.
• ¿Cuál será el menú elegido?
Prestemos atención a algunos detalles prácticos:
• Diseñemos el menú. Es importante para ello saber dónde es la celebración y qué tipo de invitados tenemos, si son sólo adultos o si además hay adolescentes y niños en nuestra familia, de forma de poder elegir el tipo de menú que mejor se adapte a las circunstancias. Además, si será una cena formal, informal, etc. Hay muchos libros de cocina que contienen recetas navideñas novedosas y diferentes. También deberemos considerar si algún invitado tiene alguna restricción especial en su dieta.
• Los vinos: elegir el vino en función del menú. Incluir también bebidas sin alcohol, jugos y cocktails sin alcohol muy propicios para la época estival. Recordemos el champagne o el espumante elegido para el brindis y el postre.
• Decoración de la mesa navideña: tener en cuenta el mantel o los manteles que necesitaremos. Con creatividad e ingenio y con la ayuda de los pequeños podremos adornar la mesa principal y sorprender a nuestros invitados. Comprar velas para la mesa, servilletas de papel con diseño navideño, hacer un centro de mesa con flores típicas de navidad. Tradicionalmente el color rojo y el verde son los utilizados para esta celebración, igualmente cada día más nos animamos a romper con dicha tradición y nuestras mesas se visten de dorado, de plata y también de azules muchas veces para representar el espíritu navideño.
• Vajilla: tendremos que tener en cuenta que si no tenemos suficiente para todos los invitados, una opción cada vez más utilizada es alquilarla para la ocasión. También hay que considerar el menú elegido para saber qué vajilla será la adecuada, así como el tipo de bebidas a servir para elegir las copas que necesitaremos. Si hubiesen muchos niños, se podría considerar los vasos descartables, en una celebración de tipo informal, quedan hasta simpáticos, máxime si encontramos algunos en color y con detalles navideños.
• Hagamos la lista de compras. Es importante respetarla. Si vamos al supermercado y no la seguimos estrictamente, corremos el riesgo de romper con nuestro presupuesto. Debemos incluir: comida, bebida, adornos, servilletas, etc. Compartirla con el resto de la familia para que puedan recordarnos cosas que nos hemos olvidado.
• Con la ayuda del freezer, podremos preparar con tiempo algunos platos que se congelan estupendamente, y así tendremos tiempo suficiente para nuestra preparación personal esa tarde antes de la velada que nos espera. Todos los dulces de navidad y el turrón por ejemplo pueden prepararse varios días antes de Nochebuena.
• Siempre es bueno ver cómo podemos reducir tareas para sentir menos presión y disfrutar de dicha preparación. Por ejemplo, si pensamos en una ensalada, podremos utilizar bolsas de ingredientes ya lavados, etc.
Nuestro principal consejo es que disfrutemos de la organización, celebremos ese día tan especial con nuestros seres queridos y así todos sentiremos que el espíritu navideño nos invade y nos llena de alegría y amor.
¡Feliz Navidad!

Rossana Supparo
Directora
Supparo Impacto Comunicacional
Tel: 710 09 24 / Móvil: 098 404 171
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